| Worker's Liberty, de autor anónimo Informes desde Teherán: 15 de junio y 16 de junio Revista Trasversales número 14 junio 2009 Hoy (martes 16) miles de personas han vuelto a las calles de nuevo, aunque los manifestantes cambiaron el lugar previsto para la protesta porque se suponía que los partidarios de Ahmadinejad se reunirían en el mismo sitio. La televisión estatal estaba llamando a todas las gentes de todas las opiniones a juntarse allí, lo que en el lenguaje de la República islámica significa: ven y pelea; nosotros llevaremos las milicias armadas y tú proporcionaras las dianas. Así pues, la pacífica muchedumbre cambió de lugar, marchando desde la Plaza Vanak hacia Tajrish, en el norte de Teherán. Como cada día, las protestas son ilegales y la gente teme las consecuencias, pero no por eso se queda en casa. El Gobierno ha anunciado que volverá a contar los votos, a pesar de que lo ocurrido con ellos es un misterio. Ha habido dimisiones en el Ministerio del Interior y lo más probable es que las papeletas que rellenamos a mano hayan terminado en la paplerea o manipuladas. En cualquier caso, poco importa. No se trata de las elecciones, sino de un pueblo burlado y deshonrado una y otra vez por un régimen fascista. Sí, FASCISTA, (con grandes letras mayúsculas para todos aquellos que piensan de otra manera. Me tomé el día libre para descansar... y para moverme por toda la ciudad ocultando mis cintas de vídeo, buscando acceso a internet en casa de un amigo y conversando e intercambiando ideas acerca de lo que ha ocurrido y de lo que ocurrirá en próximos días, semanas, meses y quizá años. Todos pensamos que es el inicio de la formación de un movimiento importante orientado hacia un importanjte cambio sistémico. La última década, comenzando con el movimiento estudiantil de 1999, derivó en la exigencia de un referéndum. Sí o No al Velayat-e-Faqih [principio que establece el poder clerical], suprema y divina ley divina administrada por el ayatolá elegido. Esto llegará a su debido tiempo, la gente quiere una transición pacífica, pero hecha con determinación, qu signifique un cambio provocado por una larga lucha popular. Nuestra única esperanza es que este movimiento no sea estafado o minado como lo fueron la Revolución Constitucional de 1906, la lucha de Mosaddeq liquidada con un golpe de Estado en 1953 o la propia revolución de 1979, una revolución popular y orientada hacia la izquierda que fue mutada en revolución islámica. Tenemos esperanza; la gente sabe lo que quiere y ya no teme a los demás. Han demostrado que el régimen ha fracasado en última instancia, sin lograr aplastar nuestra profunda solidaridad. Pero hay trabajo por hacer, hay muchas divisiones y diferencias (tanto económicas como culturales) en la sociedad iraní, y demasiados traumas que dificultan el paso hacia algo nuevo. Hay ecos del pasado en cada esquina, y la fuerza de este momento, creo, es que todos tenemos algo de memoria, una memoria colectiva de lo que los iraníes hemos hecho juntos. Incluso los estudiantes universitarios con los que me reuní la semana pasada, que piden con firmeza la igualdad entre hombres y mujeres, llevan la impronta de algunas secuelas de la revolución o de la guerra Irán-Irak, aun cuando todavía no habían nacido. La gente está aprendiendo su propia historia y haciendo uso de ella. Pero hay mucho trabajo por hacer. Ahora seguimos en las calles, en desafío, en la oposición, de forma solidaria, para demostrar que tenemos poder. Las reivindicaciones inmediatas pueden ser la anulación de estas elecciones cancelación y unos nmuevos comicios, pero lo que ha surgido durante la campaña electoral es la necesidad de un cambio importante o una abierta rebelión. Lo que la gente quiere no es Moussavi, Karroubi u otro. Quiere libertad de expresión y de palabra, libertad de reunión, desaparición de la censura en la prensa, el arte, el cine y el teatro; quiere, básicamente, cualquier otra cosa similar que podamos imaginar, y el derecho a elegir cómo vivir en privado y en público, juntos. A pesar de los asesinatos de ayer y de la violencia de hoy en otras partes del país (más todos los casos ocurridos en Teherán que aún no conocemos), me siento muy optimista y animado. Incluso las milicias paramilitares Basij tuvieron que permanecer en silencio en las aceras, después de haber sorprendido al mundo con los brutales crímenes cometidos el lunes. Las acciones represivas continuan. Los estudiantes universitarios siguen siendo atacados: hoy, dos estudiantes fueron arrojados desde la azotea de un edificio en la Universidad de Teherán; el director de la Universidad de Shiraz ha dimitido; al menos 50 dirigentes reformistas han sido detenidos; la policía todavía tiene orden de matar; las comunicaciones por teléfono móvil y los SMS han sido interrumpidas; esporádicamente cierran Internet o lo ralentizan difundiendo parásitos; el portavoz del Ministerio del Interior fue detenido, muy probablemente porque se le hayan coldado algunas noticias non gratae. Estos acontecimientos se acumulan, el país se está cayendo a pedazos y están pasando cosas. Dos pequeños comenarios, uno divertido y otro con perspectivas emocionantes: - La televisión estatal sigue poniendo su número de teléfono en la parte inferior de la pantalla y leen mensajes SMS que dicen haber recibido hoy, aunque no funcionan desde el sábado. Descuido o simple estupidez. No importa, nos hemos reído. Esto da una idea que cómo el país funciona con mentiras. - Dieciséis miembros de la Guardia Revolucionaria fueron detenidos hoy por tratar de dar armas a perosnas que forman parte de la oposición. Tres de estos hombres eran veteranos de la guerra Irán-Irak. 15 de junio: No menos de millón de personas en marcha "silenciosa" desde la Plaza de la Revolución a la Plaza de la Libertad. La multitud, que llenó la amplia avenida, se extendió y a partir de un momento se hizo imposible seguir adelante. No hay cifras oficiales (y si las hubiese serían discutibles), pero nunca he visto una manifestación como ésta en mi vida, en cualquier lugar. La gente caminaba en silencio, las manos alzadas. Había órdenes de permanecer dentro de casa y la policía tenía órdenes de disparar con balas explosivas, lo que en Irán tiene un significado literal, pero la gente no hizo caso. Al caer la noche, mientras la multitud se dispersaba, la milicia Basij abrió fuego, matando a una persona (su foto está circulando) e hiriendo a muchas. La ciudad se inflamó de nuevo, pero a esas alturas yo ya había llegado a casa. En nuestro barrio los paramilitares y la policía estaban en la plaza principal al norte de mi casa, empujando a la gente y golpeando con porras a los coches, ordenando que nos fuésemos a casa. A las 9:30 pm, la gente se subió a los tejados, gritando "Alá Akbar" y "Muerte a la dictadura". Escuchamos disparos que sonaban como perdigones de gas lacrimógeno (aunque están usando un extraño gas nervioso u otros agentes químicos, no gases lacrimógenos), pero también sonaban otros como verdaderas balas. Hoy, los estudiantes de la Universidad de Teherán están deduelo. Muchos de sus compañeros fueron detenidos ayer por la noche, y un estudiante fue matado a tiros cuando los paramilitares del Besaj asaltaron sus dormitorios y les pegaron. Como la manifestación pasó por la Universidad, vimos a estudiantes que protestaban desde el interior y hablaban conla gente a través de las barras metálicas. Estaban encerrados. No voy a entrar en las decisiones y conversaciones que tienen lugar en los altos rangos del régimen y los grupos reformistas. Estas personas, por mucho que representen un "cambio", son dirigentes políticos problemáticos con pasados turbios. Esta noche estamos sólo pensando en los muertos, del pasado y dehoy, preparándonos para asumir que aún habrá más. Algo está tomando forma, es sólo cuestión de tiempo que haya una reacción aún más grande que la que hemos visto. Las cinco personas que murieron ayer fueron enterradas en el cementerio Behesht Zahra sin que sus familiares fuesen avisados. |