Trasversales
Luis M. Sáenz

Una propuesta modesta para un muy poco probable acuerdo in extremis entre PSOE y Podemos

Revista Trasversales número 37 abril  2016 (web)

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Nunca escribo en plural, pues no representó a ninguna corriente de pensamiento y mis puntos de vista suelen ser minoritarios entre minorias, dicho sin pensar que eso sea meritorio, ya que por el contrario sólo muestra mi incapacidad para convencer y mi aislamiento político. Esta vez lo hago porque le he dado la forma del manifiesto ciudadano que me gustaría firmar. Pero no es más que una opinión personal, aunque con disposición a colaborar con cualquier colectivo o grupo de personas con un punto de vista similar.

Por el mismo motivo el texto que sigue no refleja exactamente mi opinión, sólo la parte de mi opinión que podría ser compartida con bastantes más personas (lo que sólo es una hipótesis). Por ejemplo, pienso que el aparato del PSOE, con su pacto con Ciudadanos sobre la base de renunciar a casi todo lo progresista de su propio programa, y aceptar propuestas claramente reaccionarias, ha elegido ya camino, hacia la "gran coalición" bajo una u otra forma, mientras que Podemos quiere un pacto de gobierno pero se ha equivocado totalmente en los caminos elegidos para conseguirlo. El 40% de los votantes de PSOE, según un reciente barómetro de La Sexta, rechazan el pacto con Rivera, y si el 91% de quienes participaron en la consulta de Podemos pidieron un acuerdo entre PSOE y Podemos eso requeriría decisiones políticas para lograr apoyo social a un nuevo intento, y no como mera ratificación de lo correcto de lo hecho hasta ahora. Pero eso es lo que yo opino, no lo que querría apoyar de forma unitaria con otra mucha más gente, entre otra miembros del PSOE. Lo que importa es la acción común que pueda cambiar las cosas. Creo que esta propuesta las cambiaría, un poco al menos, pero sólo a condición de ser defendida por mucha gente. No es el caso, así que entiendo que esta modesta propuesta pueda ser tildada de testimonial. Aunque creo que es más realista que las refrendadas por decenas de miles de personas en las consultas hechas por PSOE y Podemos. Lo que no asegura que sea "más correcta", desde luego.

El 20 de diciembre PSOE, Podemos, las confluencias, UP-IU y Compromís obtuvieron 1.035.560 votos más que PP y Ciudadanos. En escaños sumaban dos menos que Rajoy y Rivera juntos, pero parecía probable que se pudieran obtener los votos adicionales necesarios para una investidura con mayoría relatiiva. Sin ignorar las grandes diferencias estratégicas entre PSOE y Podemos, En Comú Podem, En Marea, UP-IU y Compromís, había mimbres para que hubiera un gobierno sin PP y sin Ciudadanos, y, sobre todo, para la puesta en marcha de necesarias e impostergables políticas de emergencia social y democrática. Hay mucho sufrimiento social y urgen soluciones, que no serán idénticas a las que tal o cual pudiéramos desear porque ningún proyecto es mayoritario por sí sólo, pero que sí podrían ser las mejores entre las posibles.

Sin embargo, cuatro meses después parece que ese acuerdo es ya imposible y que vamos a nuevas elecciones generales, salvo que en el último momento Felipe de Borbón se saque de la chistera un candidato "independiente" en torno al que se articule una "gran coalición" que dé continuidad a las políticas de recorte social y autoritarias de los últimos años. No votamos en diciembre para eso. Ni entonces "votamos mal" ni queremos dar a Rajoy y al PP una nueva oportunidad, la oportunidad que la población le negó eligiendo un Congreso en el que Rajoy no puede aglutinar una mayoría de investidura y ante el que el gobierno en funciones se ha declarado en rebeldía rehusando someterse a control parlamentario. ¿Hasta cuándo vamos a seguir con un "gobierno en funciones" que sigue activo en la aplicación de políticas antisociales y autoritarias pero que ha paralizado las tareas básicas de gestión administrativa con graves daños para muchos sectores de la población?

Así que no nos resignamos. Posiblemente lo que digamos no tenga ninguna influencia, pero no queremos un silencio cómplice ante un fracaso. No vamos a discutir sobre si ese fracaso es culpa de Pedro, de Pablo o de ambos, del PSOE o de Podemos o de ambos, sobre eso tenemos opiniones diferentes, pero estamos ante un fracaso. Y queda una única oportunidad para evitarlo sin que nadie renuncie a sus señas de identidad ni a los compromisos que adquirió en diciembre con quienes le votaron.

Nos dirigimos a PSOE, Podemos, En Comú Podem, En Marea, UP-IU y Compromís, pero muy especialmente a PSOE y Podemos, porque su desacuerdo ha sido determinante para llegar a esta situación.

Nuestra propuesta es modesta, pero abre una puerta. Hay cosas que no han funcionado y que no van a funcionar. No ha funcionado renunciar al propio programa electoral para buscar pactos en caladeros neoliberales y neomachistas y luego exigir a otros sumarse a esa amalgama. No ha funcionado tomar como una única opción un gobierno de coalición y a partir de ahí contrastar exigencias y cesiones mutuas, sin haberse empeñado antes en localizar las propuestas en las que había acuerdo. No ha funcionado, sea culpa de quien sea.

Tampoco va a funcionar que PSOE y Podemos se atrincheren en los resultados de sus respectivas consultas y digan que aún podría haber acuerdo pero que le toca mover ficha al otro partido. No va a funcionar. Si nadie mueve ficha, no va a funcionar.

¿Qué podría funcionar? Empezar por lo obvio. Aunque sus proyectos sean claramente diferentes, en los programas de PSOE y Podemos hay un montón de propuestas, decenas, iguales o semejantes y con un calado social muy grande. Si se aplicasen esas medidas sería un gran respiro para la población y se liberarían fuerzas para la lucha social.

Una vez hecho ese catálogo de acuerdos, que puede hacerse en pocas horas, PSOE y Podemos deberían valorar si su contenido es lo suficientemente amplio y positivo como para justificar un acuerdo de investidura. Sí, de investidura, esta es una propuesta modesta que empieza desde abajo. Nuestra respuesta es , claramente, merecería la pena. Y, si Pedro y Pablo dicen no, que lo expliquen con mucha claridad, porque la hipótesis optimista de que tras nuevas elecciones la composición de las Cortes será más favorable a un cambio social y político positivo está muy lejos de ser evidente.

Pues bien, si se alcanza ese acuerdo de investidura, sobre la base de lo común o cercano en sus programas electorales de diciembre, y si todas las partes se comprometen públicamente con un calendario de aplicación lo más acelerado posible, y a dimitir si no lo cumplen, podremos respirar, la tensión se relajará y se podrá seguir hablando y negociando para ver si un gobierno de coalición, que requiere acuerdos de mayor calado, es posible. Pero si sólo se explora el gobierno de coalición, sabemos que no habrá acuerdo.

¿Tiene algo de imposible esta propuesta? ¿Implica graves renuncias, respecto a sus programas, de las partes llamadas a ella? ¿Les impide buscar apoyos parlamentarios y sociales para los proyectos que defienden y que no formen parte de ese acuerdo?

Alguien podría decir que embellecemos la realidad al decir que las propuestas comunes o cercanas entre PSOE y Podemos son base suficiente para un acuerdo de investidura. Bien, sólo a modo de ejemplo, vamos a exponer a continuación algunas propuestas presentes en ambos programas o bien en uno de ellos pero compatible con la orientación propuesta por el otro partido.

1. Un ingreso mínimo garantizado, a partir de las propuestas de ingreso vital mínimo (PSOE), renta garantizada (Podemos) y renta básica garantizada y trabajo social básico (UP-IU).

2. Un plan de garantía habitacional, incluyendo el acceso a los suministros básicos, basado en las "5 de la PAH", algunos aspectos de la ley catalana y los programas de PSOE y Podemos (la tramitación de su Ley 25 ya ha sido aprobada por el pleno del Congreso).

3. La ampliación de la consideración de "violencia de género" a delitos de violencia contra las mujeres no cometidos por sus parejas o ex-parejas (PSOE, Podemos, UP-IU...) y la recuperación de propuestas como la cancelación de la guardia y custodia y del régimen de visitas a menores en el caso de hombres condenados por violencia de género y de la capacidad judicial para su suspensión en caso de indicios de delito de violencia de género, el rechazo de la custodia compartida impuesta como régimen general en caso de divorcio o separación o la inadmisibilidad del llamado Síndrome de Alienación Parental como acusación de una parte contra la otra (PSOE), y de la alternativa habitacional inmediata y el acceso prioritario a percibir prestaciones sin necesidad de denuncia previa para las víctimas de la violencia machista (Podemos).

4. La derogación de la Ley 11/2015, que niega el derecho de las jóvenes de 16-17 años a decidir sobre su maternidad, la cobertura de la interrupción voluntaria del embarazo en el Sistema Público de Salud y el restablecimiento en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud de los tratamientos de reproducción asistida para todas las mujeres.

5. La introducción de un sistema electoral paritario con listas 50/50 (PSOE) y la aprobación de una ley-hoja de ruta para el establecimiento de permisos por nacimiento, adopción o acogimiento iguales para mujeres y hombres, intransferibles, pagados al 100% y con igual protección del puesto de trabajo (Podemos).

6. La derogación completa de la Ley de Seguridad Ciudadana, de la prisión permanente revisable, del artículo antihuelga 315.3 y del artículo 525 del Código penal, y la modificación del artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del artículo 573 del Código Penal.

7. La derogación de la reforma de las pensiones del PP (Ley 23/2013), de su reforma laboral (Ley 3/2012) y de la LOMCE. La gratuidad de los libros de texto,

8. La derogación de toda forma de "exclusión sanitaria", el acceso universal a la atención vía tarjeta sanitaria y el fin de las privatizaciones y externalizaciones de servicios.

9. La financiación vía impositiva de las pensiones de viudedad y orfandad y la revisión (supresión o aumento) del tope máximo de cotización.

10. Incremento progresivo y significativo del salario mínimo. Medidas legislativas y de control para que los puestos de trabajo permanentes se cubran con contratos indefinidos y para que las "horas complementarias" no hagan del trabajo a tiempo parcial un trabajo sin horario y a libre disposición de las empresas. Exclusión de cualquier medida que tienda hacia la descausalización del despido y de la contratación temporal.

11. La derogación de la Ley de Reforma Local.

12. Modificación del sistema de impuesto de sociedades, totalmente sesgado en beneficio de las grandes empresas, que están viniendo a pagar entre el 0% y el 5% de sus beneficios reales. Prohibición de la amnistías fiscales. Mejora del acceso a la financiación de PYMESy trabajadores autónomos a través de mecanismos de financiación pública, como el ICO. Adecuación de las cotizaciones de las y los trabajadores autónomos a sus ingresos reales.

13. Iniciativa de reforma del artículo 15 de la Constitución para la completa abolición de la pena de muerte (PSOE) y recuperación del principio de jurisdicción universal.

14. Reforma de la ley electoral para ampliar la proporcionalidad lo máximo posible en el actual marco constitucional, sin renuncia a modificar éste.

15.Exclusión de las enseñanzas confesionales o doctrinales del currículum y del horario escolar. Denuncia de los Acuerdos de España con el Vaticano.

16. Y bastantes cosas más, como la derogación del "impuesto al Sol" (RD 900/2015), IVA superreducido para las actividades culturales, etc. También sería posible, pese a las diferentes posturas respecto al "derecho a decidir", alcanzar un acuerdo sobre un cambio de actitud del nuevo Gobierno de España que facilite abrir un diálogo político en torno a la "cuestión Cataluña". El diálogo entre PSC y En Comú Podem demuestra que avanzar en ese camino sería posible sin renuncias a las posiciones propias.

¿Sorprende que todo eso esté en los programas de PSOE y Podemos? Sí, está, en muchos caso en ambos.

¿Justifica eso, de llevarse a cabo, un pacto de investidura que evite nuevas elecciones? Sí. ¿Hay garantias 100% de que las partes cumplan sus compromisos? No, pero eso también ocurriría con un pacto de gobierno y, si el compromiso es público y el gobierno está muy condicionado por un parlamento en el que está muy lejos de tener mayoría será más fácil la movilización social exigiendo que se cumpla. Además, hoy por hoy el pacto de gobierno parece muy difícil de alcanzar, al margen de que sea o no sea nuestra opción preferida.

¿Permite un pacto de gobierno este tipo de programa de mínimos? La verdad es que no, gobernar exige más cosas, en algunas de las cuales PSOE y Podemos están muy distantes (estrategia europea, política fiscal, TTIP, puertas giratorias, política energética, artículo 135 de la Constitución, etc.). Pero eso no quita que empezar con un pacto de investidura para luego explorar un pacto de gobierno sea una solución, modesta e improbable, pero posible.

Somos realistas, a PSOE y Podemos les pedimos lo posible. Hacer posible lo imposible ya no es una tarea institucional, sino tarea de la lucha social y de los procesos de construcción popular, aunque esa tarea será menos costosa en unos marcos políticos que en otros.